viernes, 31 de marzo de 2017

Costo del agua en emergencia

Las políticas y normas sobre tarifas de agua deben adecuarse a fin de garantizar la disponibilidad, acceso y el suministro para el consumo humano y otros usos.
Luego de  haberse declarado estado de emergencia en cuarenta y tres por ciento (43%) del total de distritos existentes en el país, por causa de las lluvias, huaycos e inundaciones; millones de peruanos sufren actualmente por el abastecimiento del agua potable.
Esta situación evidenció los graves problemas que tienen las Empresas Prestadoras de Servicio de Saneamiento (EPS) y la reguladora (SUNASS), con el Estudio Tarifario que contiene la evaluación técnica de los planes maestros optimizados (PMO) formulados por  las EPS y aprobados por SUNASS, tras la determinación de la fórmula tarifaria, estructura tarifaria y metas de gestión, incluyendo programas de inversiones aplicables a cada EPS, aterrizando con las tarifas de agua que finalmente es lo que siente el usuario, porque afecta su economía. 

De las causas

El diagnóstico de las causas es similar desde hace un cuarto de siglo atrás en Perú, deficiente gestión de las EPS e inadecuada regulación haciendo insostenible los servicios, que tiene como punta del iceberg a las tarifas que deben pagar finalmente los usuarios del agua.
La escasez del agua dulce en la franja costera ( donde se encuentran dos de cada tres peruanos), con el mayor usuario  del agua (sector agrícola) que pierde importantes volúmenes de agua al regar por inundación cultivos inapropiados para la costa, carencia de cultura del reuso de agua , uso ineficiente del agua tratada, problemas de operación y mantenimiento en sistemas vulnerables al cambio climático, completan algunas contribuciones a las causas, con el añadido de la continúa presión ejercida por el crecimiento de las grandes ciudades demandando mayores servicios de agua potable.
En este escenario, la figura del regulador queda distorsionada al atender las solicitaciones del usuario, el estado y de una exigua presencia del inversionista (en contraste con otros sectores regulados).
Las tarifas de agua deben garantizar el costo social del servicio

De las tarifas

SUNASS al soslayar criterios de ingeniería adaptada a ecosistemas locales en la evaluación de cada  EPS para la asignación de sus tarifas, terminó distorsionando aún más las fallas de mercado y las variables que intervienen en el proceso de tarificación para determinar el costo del servicio del agua.
El desequilibrio que hace deficiente las corridas del proceso regulatorio, se puede observar en la tarifa actual del agua distribuida por redes en Lima (costo promedio de S/2.81 soles por metro cúbico); que aún aplicando los subsidios cruzados, se termina afectando la economía de las poblaciones de menores recursos. La falta de medidores domiciliarios, es un factor adicional para generar incertidumbres y mayores costos al usuario en épocas de interrupción en el servicio de agua. El precio del agua se incrementa en cinco o seis veces el costo promedio por metro cúbico de agua servido por redes, en poblaciones que acceden al agua (sin calidad asegurada) a través  de camiones cisterna, las mayores distancias recorridas por el vehículo influyen en el incremento del costo, así como la escasez prolongada. Existen lagunas de información al respecto en el área rural. 

De los indicadores

La ineficaz aplicación de políticas y normas adaptadas a las realidades de ecosistemas locales por parte del regulador SUNASS, no permitió a las EPS ampliar las coberturas con el servicio de agua potable a través de redes a los peruanos sin agua; tampoco incentivar el uso eficiente del recurso y cubrir el costo del servicio a través de las tarifas aprobadas. 
Datos duros proporcionados por la actual administración del gobierno central corroboran las precisiones antes mencionadas:
Reducida capacidad de gasto_De los once mil seiscientos millones de soles asignados para proyectos de agua y saneamiento en el país en el periodo 2011 al 2016, solo se invirtieron seis mil seis cientos sesenta y dos millones de soles, lo que representa un nivel de ejecución de cincuenta y siete por ciento ( 57%).
Deficiencia en calidad de gasto_ Pese a los dieciocho mil millones de soles transferidos por el gobierno central a las EPS en el periodo 2009 al 2014, la calidad de los servicios no mejoró para el usuario en términos de cobertura,cantidad,calidad,continuidad y costo del agua. En este contexto, nuevamente las tarifas aprobadas por el regulador SUNASS sólo atendieron coyunturas y no sumaron para atender la sostenibilidad del servicio. 
Cabe anotar que la penetración de altos niveles de corrupción en la industria de la construcción ligada al sector agua y saneamiento, contribuyeron sustantivamente en la calidad del gasto público en las EPS. 

Cadena crítica

El usuario que no tiene un buen servicio, tiene poca disponibilidad a pagar por ese servicio, y por consiguiente reduce los ingresos por facturación de las EPS; al mermar estos ingresos por facturación de las EPS , se reduce  el aporte por regulación al regulador SUNASS y en esta secuencia de sucesos dependientes surgen las fluctuaciones estadísticas vistas en los periodos de retorno de las grandes avenidas en la franja costera del país y particularmente en el norte, incidiendo como efecto combinado en los sistemas de producción del servicio de agua para el consumo humano y donde el costo del agua y las tarifas en emergencia deben internalizar el costo social del servicio.

Condición sine qua non para la reconstrucción

Resulta fundamental fortalecer capacidades de los veintiséis consejos de cuencas con igual número de asambleas de usuarios para que emitan opinión respecto a las tarifas agrarias actuales que permiten el uso ineficiente del recurso agua. La ubicación e identificación por parte de la Autoridad Nacional del Agua, de mas de un mil trescientas presas construidas en el país debieran inventariarse en su totalidad y definir la finalidad de uso, priorizando el suministro de agua de fuente superficial para consumo humano.
El uso real,efectivo, beneficioso y sostenible de las aguas subterráneas debieran incorporarse en zonas altamente vulnerables,con especial énfasis donde la napa freática fue sobrexplotada. 
En este contexto, las tarifas deben reflejar necesariamente las necesidades que tiene el país para abrir una ventana de oportunidades al reconstruir en breve plazo las instalaciones de las EPS que aprovechando economías escala sean sostenibles en el tiempo. Las tarifas deben ser lo suficientemente atractivas para abrir paso a la inversión privada en el sector agua y saneamiento, de tal modo que los recursos del estado también puedan dirigirse hacia la zona rural, donde poblaciones nucleadas y dispersas en territorio nacional, demandan de los servicios básicos.