domingo, 2 de abril de 2017

Cultura del agua en Perú

Una historia que se repite

De mi experiencia directa en distintas décadas : El Niño 1982-1983 ,cuando desarrollé actividades en la costa norte para el centro panamericano de ingeniería sanitaria y ciencias del ambiente (CEPIS) ubicada en Lima-Perú, de la Oficina Sanitaria Panamericana _agencia especializada de las Naciones Unidas; la epidemia El Cólera 1991, trabajando como director ejecutivo en el Ministerio de Salud, cuando verificamos los primeros casos de enfermos casi simultáneamente en tres ciudades de la costa norte del peruana (para luego propagarse por el territorio nacional) : Chancay, Chimbote y Piura y posteriormente en El Niño 1997-1998, también evaluando daños en la costa norte, representando en ese entonces al colegio de ingenieros del Perú ante el comité consultivo en saneamiento del servicio nacional de capacitación para la industria de la construcción, del actual ministerio de vivienda,construcción y saneamiento. Esta larga introducción tiene un sentido, el de hacer notar que pese a distintas épocas y  diferentes sectores desde donde pude analizar el tema, encuentro  en la falta de una cultura integral por el agua como elemento estructural recurrente que hace perder no solamente vidas humanas y miles de millones de dólares en pérdidas económicas, sino que retrasa el crecimiento y desarrollo del país.

Cultura por el agua

Los antiguos peruanos(pre incas hasta incas) tuvieron una admirable cultura por el agua, con respeto a la naturaleza y a los elementos celestes y de la tierra. Esta quedo enterrada con la conquista y la conocemos por las importantes investigaciones científicas desarrolladas por la arqueología. 
La moderna cultura del agua prioriza hacer frente a la escasez en la franja costera, sin embargo la idiosincrasia en Perú  no percibe al agua como un medio de transmisión de enfermedades, tampoco valora su potencial destructivo al trasladar energía desde distintos pisos altitudinales que caracteriza a la cordillera de los andes. En muchas partes del país, se manifiestan desniveles pronunciados del terreno y  en poca distancia horizontal recorrida existe una marcada diferencia altitudinal, algunas de esas diferencias se miden en miles de metros. En suma, no se valora como afecta el cambio climático al ciclo hidrológico del agua y cómo influye éste en la variación de los periodos de retorno de fenómenos climáticos.

Gestión del agua

No se puede gestionar bien algo que no se conoce, y las lagunas de información pendientes por llenar sobre conocimiento y cultura de agua en el país es abrumadora. Existen experiencias que rescatan la cultura del agua en obras civiles de los antiguos peruanos y sólo está pendiente de socializarse, a efectos de no continuar en la reconstrucción por cortos periodos los desastres en puentes, carreteras, obras de agua potable y alcantarillado y otras obras civiles de infraestructura en el país, tras cada eventos climático que tiene como referente al agua. 

Es tiempo de atender con agua a las zonas rurales

A cuatro años de celebrar el bicentenario de la independencia,existen peruanos localizados en zonas rurales sin acceso a los servicios de agua para el consumo humano y saneamiento básico. Los diferentes gobiernos de turno en la vida republicana, fracasaron en su intento de atender a esta población, pese haberse previsto inversiones millonarias en la intervención rural. En todo este tiempo no se llegó atender las solicitaciones de agua, pues se trata de un desafío muy complejo. Muchas poblaciones rurales son menores a cien habitantes y están dispersas. El uso de tecnologías apropiadas y la intervención directa del estado es necesaria para hacer sostenibles los sistemas a ser aplicados siguiendo las características propias de los ecosistemas locales y donde los nexos agua-alimento-energía deben necesariamente contemplarse para ello.
En Perú, la inversión privada en agua y saneamiento en zonas urbanas es casi inexistente en comparación con otros sectores , como es en el caso de las telecomunicaciones, donde presenta importantes avances. En este contexto, se hace evidente que en zonas rurales, la inversión privada tardará mucho más en llegar. Por ello, el estado es el llamado a atender a estas poblaciones vulnerables localizadas en zonas rurales, lo que podrá lograr elevando la cultura del agua en las ciudades,principalmente las situadas en la franja costera donde viven dos de cada tres peruanos.
Elevar la cultura del agua se encuentra en la agenda pendiente en Perú.